miércoles, 16 de diciembre de 2009


Manolito: La gente espera que este año que

empieza sea mejor que el anterior.

Mafalda: Apostaría que por su parte, este año que

empieza espera que lo que sea mejor sea la gente.-


® Quino(1996)


Llega diciembre y parece algo inevitable hacer un balance, repensar lo hecho, lo prometido, lo incumplido. Este 2009 fue para mí un año de descubrimientos. Sí, esa palabra creo que es la correcta. DES- CUBRIR, porque las cosas, los conceptos, las ideas ya están ahí aun antes de que uno las entienda, las internalice y capte su esencia. Por eso creo interiormente que este año pude “descorrer el velo” que tapaba ciertas cosas básicas, que estuvieron siempre frente a mí (algunas sin saberlo y en otras oportunidades sin querer yo verlo). Termina el año, y a pesar de lo rápido que parecen transcurrir esos trescientos sesenta y pico días a medida que se van sumando los años; lo termino en esta ocasión con cierto dejo de esperanza. Quizás sea porque he perdido la poca cordura que tenía; puesto que si analizo el contexto en el que vivimos (léase: políticos corruptos, inseguridad, crisis en todos los ámbitos: moral, ético, energética, educativa, etc.) bueno, si pienso en todo eso, tal vez no sea válido hablar de esperanza; pero... no es acaso lo último que debe perderse?

Personalmente, (y esta limitación de hablar sólo por mí espero que sea dispensada, dado que no me creo capaz de representar a ningún grupo de personas), reflexiono sobre este año que paso: lo que gane, lo que perdí, lo que viví y aquello que deje pasar, todo lo que aprendí y por qué no, todo lo que tuve que desaprender; en fin, con un poco de perspectiva y con mucho optimismo (consecuencia de la cercanía de las fiestas) para concluir que fue un año positivo, productivo, pleno.
Para dar un ejemplo que clarifique lo que torpemente quiero dar a entender, les cuento que este año pude retomar un viejo hábito (léase: vicio) que descuide durante mis años de universidad y me di el gusto de leer o releer libros; algunos clásicos, otros desconocidos, algunos que ya había leído en mi niñez o adolescencia; hubo otros que adeudaba leer y que me fueron recomendados por amistades que siempre se preocupan de nutrir mi sed de conocimientos. Pero esos momentos de “gozo intelectual solitario”, movilizador y tranquilizador a la vez, no me impidieron disfrutar de la compañía de mis amistades, salidas nocturnas, prácticas deportivas o bien de caminatas purificadoras con el infaltable acompañamiento musical.
Pienso en este momento que si bien parecen experiencias que encontramos a diario en nuestra rutinaria vida; son esos instantes los que más se acercan a la felicidad, si es ésta posible. Son los momentos que pasamos con nuestra familia cuando nos permitimos convivir sin pelearnos por trivialidades; con nuestros amigos cuando nos hacemos un tiempito a pesar de que cada vez es más difícil coordinar un horario; con nuestros compañeros de trabajo y/o de estudio (según el caso) cuando dejamos de lado nuestras mezquindades y aceptamos al otro como es, e incluso cuando nos reímos de nuestros errores...
Espero no haberlos aburrido con este “breve” raconto de sensaciones y les agradezco que (si llegaron a esta parte) hayan tolerado esta catarsis verborrágica, producto de una noche de desvelo.
Ahh,.. me olvida, ojala tengamos un cierre de año con muchas emociones intensas y un inicio del 2010 mucho más que prometedor... A brindar!!!

sábado, 12 de diciembre de 2009

Algo hermoso para compartir

Estaba escuchando el tema de Nano Serrat, Soy lo prohibido... y me acorde de este afiche que pertenece a la Feria del Libro de Madrid, y me parecio "algo hermoso para compartir".

viernes, 11 de diciembre de 2009

Lagrimas


Hace unos meses escribi esto:


"Quiero llorar… Hace mucho que no lo logro. Tampoco creo que uno pueda proponérselo y ya está. Siento una angustia tan grande en el pecho. No me falta nada, tengo todo para ser feliz. Y sin embargo, por momentos siento esto tan profundo, tan irremediable. Pienso que no es justo… Hay gente que tiene verdaderas preocupaciones, y tiene motivos que con justicia le permiten sentirse así como siento. No debería sentirme así.

Tengo este bloqueo emocional, que me impide llorar y sacarme toda esa angustia y esa bronca interior. Soy como una gran tortuga, fuerte en su exterior y frágil interiormente. Tengo este caparazón que me muestra ante los demás como si nada me afectara, como si todos los problemas me resbalasen.

No se si es depresión. No creo que sea para tanto. Considero que no es normal estar siempre feliz, sobreponerse instantáneamente a todo sin dificultades. Me parece normal (quién es quien para decir qué es eso que llamamos normalidad)… me parece normal tener momentos de bajón. Me frustra totalmente el no poder llorar, no poder hacerlo como cuando chica lo hacía sin límites (a moco tendido). Entiendo que en esa época era tan caprichosa, tan egoísta; que cualquier inconveniente que encontraba era la mayor de las desdichas y que sólo eso importante, ese total desinterés por el resto del mundo me permitía una total dedicación en mi problema, y una vez superado podía seguir como si nada hubiera pasado. Como después de una tormenta, cuando el cielo se despeja totalmente… si uno no la presenció porque dormía la siesta; al ver el firmamento tal limpio, cómo imaginar esas nubes negras que antes arruinaban la visión.

Ahora es distinto. No logro llorar. Acumulo tantas penas, tantas lágrimas que no se animan a derramarse sobre mi rostro. Son una mochila pesada, una mochila más que se suma a otros problemas que tampoco logro resolver."


esta semana volvì a releerlo... cada vez que leo algo escrito por mì, una vez que ha pasado la emociòn que experimentaba en aquel entonces, me preguntó si soy yo la misma que escribió esas líneas... que a veces me resultan extrañas. No se, esta semana estuvo en Bahía Blanca el 09 de diciembre del 2009 Jose Luis Perales, en un recital muy emotivo; y al día siguiente cuándo comente con otras personas que también habían ido, que yo me emocione hasta llorar (cuando escuche temas como por ejemplo: que canten los niños, el amor y cómo es el) me siente un bicho raro; porque esas personas no habían llorado... hoy me pregunto: qué es lo que hace que nos endurezcamos tanto que unas tiernas canciones, que evocan experiencias que todos hemos vivido, no nos produzcan nada; ni siquiera una lágrima que humedece nuestra mejilla?



martes, 1 de diciembre de 2009

El poder de las palabras

Me pareció conveniente para romper el hielo en esta novedosa idea de publicar en el blog, compartir un escrito que llegó a mis manos en un momento importante en mi vida, en el cual revalorice la importancia de hablar y decir lo que uno siente... y para eso es vital hacer uso ni más ni menos de .. PALABRAS :)


El lenguaje dirige nuestros pensamientos hacia direcciones específicas y, de alguna manera, nos ayuda a crear nuestra realidad, potencializando o limitando nuestras posibilidades. La habilidad de usar el lenguaje con precisión es esencial para una buena comunicación.

1. Cuidado con la palabra “NO”. La frase que contiene NO, para ser comprendida, trae a la mente lo que está junto a ella. El NO existe apenas en el lenguaje y no en la experiencia. Por ejemplo: piensa en NO … no viene nada a la mente. Ahora voy a pedirte: NO PIENSES EN EL COLOR ROJO… Te pedí que NO pensaras en el color rojo y probablemente pensaste. Procura hablar en positivo, di lo que quieras y no lo que no quieres, por ejemplo una persona le dice a la otra: “No toque mi PC”, debería decir algo como así: “A mi PC el único que la toca soy yo” o “Tienes prohibido tocarla”.

2. Cuidado con la palabra “PERO”, que niega todo lo que viene antes. Por ejemplo: “pedro es un muchacho inteligente, esforzado, PERO…”. Substituye el PERO por Y, cuando sea oportuno.

3. Cuidado con la palabra “INTENTAR”, que presupone la posibilidad de falla. Por ejemplo: “Voy a intentar reunirme contigo mañana a las 8”. en otras palabras: Existe una gran posibilidad de que no vaya, pues voy a “intentar”. evita INTENTAR. Hazlo!

4. Cuidado con “NO PUEDO” o “NO LOGRO”, que dan idea de incapacidad personal. Usar NO PODIA o NO LOGRABA, que presupone que vas a lograr, que vas a poder.

5. Cuidado con las palabras “DEBO”, “TENGO QUE” o “NECESITO”, que presupone que algo externo controla tu vida. En lugar de ellas usa QUIERO, DECIDO, VOY.

6. Habla de los problemas o de las descripciones negativas de ti mismo, utilizando el verbo en pasado. Esto libera el presenta. Por ejemplo, “Yo tenía dificultad en hacer esto…”

7. Habla de los cambios deseados para el futuro utilizando el tiempo presente del verbo. Por ejemplo: en lugar de decir “Voy a lograr”, di “Estoy logrando”.

8. Substituye el “SI” por “CUANDO”. por ejemplo, en lugar de decir: “si consigo ganar dinero voy a viajar”, di “Cuando consiga ganar dinero voy a viajar”.

9. Substituye “ESPERO” por “SE”. por ejemplo, en lugar de decir: “Espero aprender eso”, di “Se que voy a aprender eso”. Esperar suscita dudas y debilita el lenguaje.

10. Substituye lo “CONDICIONAL” por lo PRESENTE. Por ejemplo, en lugar de decir: “Me gustaría agradecer su presencia”, di “Agradezco su presencia”. el verbo en presente queda más fuerte y concreto.

Hablar correctamente es muy importante. Lo que nos diferencia de los animales es el sonido ordenado que transmite la sabiduría, el conocimiento y la capacidad de comunicación con Dios y sus Ángeles. Mientras estamos evolucionando en este ser humano que deberá volverse un Dios en Gloria y Poder, necesitamos tener en mente que aprender a hablar correctamente, positivamente, claramente, sin dobles sentidos o palabrotas; es un camino para el control de nuestras facultades, utilizando así un poco de aquella capacidad que despreciamos al usar solamente un décimo de nuestro poder divino.